La posición de EEUU sobre la salud de la región
Patentes y tensiones políticas
El debate sobre las vacunas trajo inevitablemente a la mesa la cuestión de las patentes de medicamentos. En el caso de Argentina, se destacó una posición contradictoria: el país decidió alejarse de la OMS para alinearse con la política de Estados Unidos, pero mantiene su trabajo con la OPS para la producción regional de vacunas.
A pesar de que la mayoría de los Estados —con gobiernos de signos políticos muy diversos— agradecieron la cooperación técnica de la OPS y reafirmaron su compromiso de seguir colaborando, excepto los EEUU. De hecho la jornada concluyó con su intervención, que buscó romper los consensos alcanzados durante la sesión. Esta situación se da en medio de una fuerte disputa interna en Argentina por la liberalización de la ley de patentes, que enfrenta a los laboratorios nacionales con los internacionales. Argentina es un caso claro de “seguidismo”: decidió retirarse de la OMS para secundar la postura estadounidense, aunque paradójicamente continúa trabajando con la OPS.
El país norteamericano evitó la discusión sobre políticas sanitarias para centrarse en un cuestionamiento estrictamente fiscal. Bajo una retórica de eficiencia y costo-beneficio, Estados Unidos exigió detalles minuciosos sobre el destino de los fondos y advirtió que su apoyo futuro a la organización dependería de estas explicaciones.
Esta postura no es meramente administrativa. Recordemos que Estados Unidos se retiró de la OMS cuando asumió Trump y ahora está haciendo acuerdos de asistencia sanitaria bilateral con países de Centroamérica y África a cambio de tener acceso total a los datos de salud de su población. Logró firmar acuerdos bilaterales de salud con 32 países (22 africanos y 6 latinoamericanos). Ghana fue uno de los estados que rechazó un acuerdo sanitario de 60 millones de dólares financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).